miércoles, 23 de mayo de 2012

Corrupciones





El otro día en un debate, cierto analista (no recuerdo en que cadena de televisión  pero sé que la frase me pareció cuando menos dilapidatoria) dejó caer que los españoles teníamos el adn con la marca de la corrupción. No quiero pensar que todo mundo piensa ser un corrupto o como lucrarse de la manera mas ilegal posible. Lo que sí me ha quedado claro y en eso tendré que darle parte de la razón, es que en este país existe una cultura generalizada y una educación focalizada a que cualquier negocio que considere un beneficio inmediato, aunque sea momentáneo, siempre es un buen negocio. Y por añadidura existe ese credo popular que nos indica que ante una situación en la que al tiempo de lucrarse ilegalmente, quien rechaza la oferta por honradez siempre se le tilda de tonto. Nadie le tildará de honrado, leal, legal, serio. Directamente le llamaran imbécil. Por no querer llevárselo calentito y rápido. Que para esos menesteres existen legión de los que no les gusta el adjetivo imbécil, ¿sabe usted?. Y la impunidad ante las corruptelas diversas de la vida debo reconocer que en mi país es una flor que crece en todas partes.

Aparte del tema moral, la corrupción, sea del nivel y la índole que sean, nos afecta a todos en nuestro modus vivendi. No podemos generalizar la corrupción, el chanchullo, el negociete, y el pelotazo como la única manera de saber vivir adecuadamente . Será probablemente un tema educativo, tenemos que fomentar y educar a nuestros hijos en el trabajo, el esfuerzo, el mérito y la capacidad. Sin embargo nos hemos encontrado con que las últimas décadas no se hemos dado a nosotros mismos el credo del bombazo el pelotazo, el todo vale, el tapadillo, el " yo me la llevo". Hemos dado poco o ningún mérito a la gente que trabaja, que es honrada, jeque acorde en su horario habitual al trabajo G e intenta ser un profesional. Hemos desvirtuado esas capacidades dándoles la categoría de normalidad, cuando realmente lo meritorio cada día eselevantarse cada mañana ser honrado y ser uno mismo. Hay gente que selevanta todos los días y son buenos Padres, buenos ciudadanos, honrados trabajadores, ejemplares contribuyentes, y no obtienen ningún tipo de mérito social por ello. Sin embargo a cualquier imbécil que es capaz de lucrarse indebidamente y nadar en la abundancia gracias a tejemanejes a diversos niveles tanto políticos como sociales, y que es capaz de eludir mediante y miles y miles de estrategias legales y ambigüedades legislativas  el peso de la ley, a esos incluso le salen imitadores y clubs de fans.



Quien se vende, se vende para siempre y no hay dinero que le pueda comprar la dignidad que se ha perdido. Eso es lo único que importa


Corromperse es venderse. Quien se corrompe una vez se corrompe siempre. La lealtad, la legitimidad, la supremacía moral, los valores éticos, no pueden ser simplemente un discurso interior. Esta sociedad necesita articular mecanismos que promuevan todo ese tipo de valores, además de los anteriormente dichos del trabajo, la capacidad,la educación. Nada sirve si nada se quiere ; nada sirve si no importa el lograr la meta con los fines adecuados.

Y como me dijo mi Padre una vez quien se vende se vende para siempre y no hay dinero  que le pueda comprar la dignidad que se ha perdido Eso es lo unico que importa.

Por lo tanto lo niego: niego que en mi ADN, como en el de m illones y millones de españoles,  haya ningún tipo de impronta que me facilite ser un puñetero ser  proclive al chanchullo. Otra cosa es en lo que nos eduque esta sociedad. Pero eso podemos, afortunadamente, cambiarlo. Lamentablemente no le veo a nadie el ánimo de hacerlo.

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